Intervención psicológica en obesidad

 

 

La obesidad es un problema de salud importante que representa un desafío, tanto para la persona que lo sufre como para los profesionales implicados en el tratamiento.

 

El 80% de las personas que pierden peso vuelven a recuperarlo, lo que deja bastante claro que las intervenciones habituales no funcionan, o al menos no funcionan a largo plazo. Esto lleva a que la persona termine cansada, frustrada y con la sensación de que no puede hacer nada por cambiar, ya que siempre termina recuperando el peso o con un efecto rebote mucho peor. Y es que el abordaje de la obesidad es muy complejo, con multitud de factores a tener en cuenta y con la necesidad de una intervención multidisciplinar.

 

La terapia psicológica es la gran olvidada en muchas intervenciones en obesidad y, sin embargo, es de gran utilidad para el cambio de hábitos de vida (nutrición, ejercicio, sueño, estrés, etc.) y para la mejora de multitud de aspectos psicológicos y emocionales implicados en el problema. Estos aspectos a veces son consecuencia del exceso del peso, pero muchas otras contribuyen al mismo: baja autoestima, comer emocional, atracones, problemas de autoaceptación, ideal de belleza, etc.

 

Mi método de trabajo incluye, además, la práctica de “mindful eating” (mindfulness aplicado a la alimentación o alimentación consciente), puesto que ha demostrado ser de gran ayuda en el cambio de comportamientos alimentarios poco saludables, y en la toma de conciencia necesaria para iniciar un nuevo estilo de vida.

 

Por otro lado, mi objetivo principal no es la pérdida de peso, al menos no como objetivo estético ni para ser "aceptado/a" porque se cumple el canon de belleza impuesto en la sociedad actual. La meta es la mejora de la salud de forma integral, trabajando además de hábitos de vida saludables relacionados con la alimentación o el ejercicio, nuevos hábitos relacionados con la salud mental de la persona: mejora de la autoestima, satisfacción corporal, percepción de autoeficacia, confianza, autoaceptación, reducción del estrés, mejora de las relaciones sociales o de pareja, etc. Y es finalmente todo este trabajo el que contribuye a la pérdida de peso y a la mejora de los marcadores de salud, en general.

 

 

 

Consulta sin compromiso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

"El hambre de amor es más difícil de saciar que el hambre de pan." (Madre Teresa de Calcuta)